Las conversaciones sobre el alto el fuego en Oriente Medio impulsan los mercados estadounidenses
Wall Street se recuperó el lunes 16 de junio ante la esperanza de que se reduzca el conflicto entre Israel e Irán, después de que este país se mostrara dispuesto a negociar su programa nuclear con Estados Unidos.
El índice tecnológico Nasdaq (NQ) subió un 1,5%, el S&P 500 (ES) avanzó un 0,9%, a pesar del retraso del sector energético, y el Dow Jones (YM) sumó un 0,8%. Al mismo tiempo, el petróleo estadounidense y el oro (XAU), los mayores beneficiarios del conflicto del pasado viernes, perdieron más de un 4% y un 1%, respectivamente. (Fuente: Reuters)
Según se informa, Estados Unidos e Irán están estudiando la posibilidad de reunirse cara a cara para discutir un posible acuerdo de alto el fuego que podría poner fin al conflicto de Oriente Próximo, después de que varios Estados del Golfo presionaran para entablar conversaciones.
Sin embargo, sigue sin saberse si el optimismo del mercado está justificado. Por un lado, los líderes del G7 firmaron una declaración pidiendo la paz en Oriente Próximo, pero por otro, los dos países siguen intercambiando disparos.

Las negociaciones nucleares, una prioridad
El lunes regresó a los mercados el apetito por el riesgo en la renta variable estadounidense, tras un final hostil la semana pasada, al aumentar las esperanzas de un alto el fuego en el actual conflicto entre Israel e Irán, después de que este país señalara a través de varios intermediarios árabes su disposición a reanudar las conversaciones con EE. UU. sobre su programa nuclear en un intento de poner fin a la guerra. Irán también se ha comunicado con Chipre para ampliar su influencia en Europa, con una probable reunión del Consejo de Asuntos Exteriores para debatir el papel de Europa y Chipre en la resolución del conflicto. Varios funcionarios estadounidenses informados del asunto han confirmado la posibilidad de que esta semana se celebre una reunión entre el enviado especial de Estados Unidos para Oriente Próximo, Steve Witkoff, y el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi.
La posible reunión se considera un momento decisivo para decidir si la guerra se recrudece o si Estados Unidos se une a las fuerzas israelíes para destruir la instalación nuclear subterránea iraní de Fordow, que se sospecha que es una instalación de enriquecimiento. Dado que Israel no dispone de los potentes cazabúnkeres estadounidenses necesarios para destruir Fordow, esto sugiere que Estados Unidos está utilizando su superioridad en equipamiento como palanca para conseguir que ambos países acuerden un alto el fuego. Sin embargo, Estados Unidos ha dicho en repetidas ocasiones que no participará en ataques contra Irán e incluso se unió a otros líderes del G7 que instaron a la desescalada, que presionaron a Irán para que permaneciera en el tratado de no proliferación nuclear (TNP) y cortara lazos con el cuerpo de inspectores nucleares de la ONU (OIEA).
El juego de poder de VTrump en la cumbre del G7
En una sorprendente salida en la cumbre de 2 días del G7 en Canadá el lunes, el presidente de EE. UU., Donald Trump, al parecer dejó un día antes para discutir un alto el fuego en el conflicto. Sin embargo, Trump negó estos informes en las redes sociales, diciendo que dejó la cumbre por algo «mucho más grande que eso». Algunos argumentaron que Trump se marchó para evitar hablar de Ucrania y del comercio, aunque formalizó el acuerdo comercial de «reajuste» con el Reino Unido. Cabe destacar que, antes de su marcha, pidió a los civiles de Teherán que evacuaran e instó a Irán a sentarse a la mesa de negociaciones.
Mientras tanto, en la cumbre del G7, los líderes emitieron una declaración, firmada también por Trump, en la que instaban a Irán a rebajar la tensión y reiteraban el «derecho a defenderse» de Israel, aunque el presidente francés, Emmanuel Macron, señaló que el cambio de régimen en Irán que Benjamin Netanyahu ha estado intentando imponer sería un grave error. Los líderes europeos coincidieron, no obstante, en que se desconoce el alcance del control que el presidente estadounidense puede ejercer sobre Netanyahu.
Durante la cumbre, Macron también dijo que Estados Unidos había hecho una oferta para reunirse con Irán cara a cara para mantener conversaciones, ya que Trump insiste en que puede llegar a un acuerdo. Según los informes, Irán está solicitando un alto el fuego antes de una posible reunión y que Estados Unidos se mantenga a la defensiva, pero los ataques continúan a pesar de esto, lo que puede aumentar la volatilidad del mercado.
Lo próximo en el horizonte comercial
Si fracasan los esfuerzos por alcanzar un acuerdo de alto el fuego, es posible que el sentimiento del mercado no cambie significativamente, a menos que una escalada desemboque en el bloqueo del estrecho de Ormuz. Una prolongación del conflicto podría provocar un aumento sostenido de la volatilidad y una subida del precio del petróleo. Los economistas de Oxford llegaron a sugerir un precio de 130 dólares el barril en el caso extremo de un cierre del Estrecho, y aunque lejos de los precios actuales, podría aumentar el IPC estadounidense hasta alrededor del 6%. (Fuente: Reuters)
A pesar de que la Reserva Federal ha pasado por alto los precios del petróleo al centrarse más en el IPC subyacente, algunos analistas consideran que el actual entorno de precios es un posible catalizador de un «brote inflacionista», que sugeriría tipos de interés más altos durante más tiempo. A corto plazo, tanto los inversores como los operadores querrán centrarse en el FOMC del miércoles 18 de junio para evaluar si la Fed ve un mayor riesgo de inflación. Se espera que la Fed se mantenga firme, y las probabilidades actuales indican dos recortes de tipos este año, el primero de ellos en septiembre. Sin embargo, las probabilidades de relajación son cada vez menores, lo que sugiere un camino más agresivo.
Conclusión
Los mercados se encuentran en una encrucijada geopolítica. Las posibles conversaciones entre EE. UU. e Irán ofrecen esperanzas de distensión, pero las huelgas en curso sugieren volatilidad de cara al futuro mientras continúa la partida de ajedrez diplomática.
Los operadores deberían prepararse para las oscilaciones del precio del petróleo y seguir de cerca la reunión del miércoles del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC). La preocupación por la inflación provocada por el conflicto podría retrasar los recortes de tipos y modificar el posicionamiento de los principales pares de divisas.
*Los resultados anteriores no garantizan los resultados futuros.