¿Podrían los fabricantes de coches alemanes beneficiarse de la guerra comercial EEUU-China?
Las tensiones comerciales entre EE. UU. y China vuelven a subir de tono. El presidente estadounidense, Donald Trump, ha anunciado una pausa de 90 días en una serie de aranceles globales, pero ha elevado de forma drástica los impuestos a las importaciones chinas hasta el 145 %.
En respuesta, China ha incrementado sus aranceles sobre productos estadounidenses del 84 % al 125 %, en un contexto de endurecimiento mutuo de posturas. Además, Pekín ha instado a Washington a retirar unas medidas que califica de injustas y discriminatorias.
Mientras tanto, la Unión Europea (UE) parece haberse librado, al menos de momento, del impacto directo de los aranceles, lo que da a sus industrias un respiro para analizar las posibles repercusiones. Pero, si las tensiones entre Washington y Pekín siguen aumentando, los flujos comerciales globales podrían verse alterados, especialmente en el sector del automóvil, donde el acceso al mercado chino sigue siendo estratégico.
China siguió siendo el mercado automovilístico más grande del mundo en 2023, con 25,8 millones de vehículos vendidos. Más del 80 % de esos vehículos se fabricaron en el país, mientras que el resto fue importado.
Los fabricantes alemanes de automóviles con una fuerte exposición al mercado chino —Mercedes-Benz [MBG.DE], BMW [BMW.DE], Porsche [P911.DE] y Audi— podrían verse favorecidos si las últimas políticas comerciales acaban pasando factura a sus homólogos estadounidenses. La dinámica del sector podría cambiar, con posibles repercusiones también en la evolución bursátil de estas compañías.

Mercedes-Benz: el fabricante alemán más expuesto a China
Mercedes-Benz vendió más de 737.000 vehículos en China en 2023, lo que representa aproximadamente el 36 % de sus ventas globales. Algunos de sus modelos, como el SUV GLE y la berlina Clase S, figuran entre los más demandados en el gigante asiático.
En el actual contexto de guerra comercial, algunos de sus modelos podrían verse afectadaos por los aranceles entre EE. UU. y China, dependiendo del lugar de fabricación. Mientras modelos como el Maybach, el GLC, la Clase G y la Clase S se exportan desde Europa, otros se producen en EE. UU. y se envían a China.
En el primer trimestre de 2025, la compañía registró una caída del 7 % en sus ventas globales, con descensos del 10 % en China y Alemania, y del 7 % en el conjunto de Europa.
BMW: casi un tercio de sus ventas son en China
Casi un tercio de las ventas globales de BMW —algo más de 826.000 vehículos en 2023— se concentró en el mercado chino, del cual un 13 % fueron coches importados. La mayoría de sus ventas en el país corresponden a dos empresas conjuntas (“joint ventures") que fabrican vehículos dentro de China.
No obstante, BMW sigue importando desde Alemania modelos de gama alta como el Serie 5, el i4 y el Serie 7 para atender la demanda del segmento premium.
En el primer trimestre de 2025, la compañía registró una caída del 1,4 % en sus entregas globales, arrastrada principalmente por un descenso del 17 % en el mercado chino. (Fuente: Bloomberg)
Volkswagen siente el golpe en sus marcas premium
China sigue siendo uno de los mercados más relevantes para Volkswagen [VOW.DE], con 2,9 millones de vehículos vendidos en 2024, cerca de un tercio de su volumen global, que alcanzó los 9 millones de unidades.
Aunque muchos de estos vehículos se fabrican localmente a través de “joint ventures”, una parte significativa de las importaciones corresponde a sus marcas premium Audi y Porsche, la cual está bajo el control mayoritario del grupo Volkswagen. En el caso de Audi, algo más del 8 % de sus ventas en China proceden de modelos importados.
Porsche, que no cuenta con producción local, importa el 100 % de los vehículos que vende en el país asiático. El mercado chino representó el 25 % de sus ventas globales el año pasado.
En el primer trimestre de 2025, las ventas de Volkswagen en China descendieron un 7,1 % interanual, afectadas por la incertidumbre económica y los cambios en la demanda del consumidor. (Fuente: Reuters)
Conclusión
Los aranceles a las importaciones de automóviles estadounidenses en China podrían abrir aún más oportunidades a las marcas europeas en el mayor mercado automovilístico del mundo, especialmente ante el persistente interés de los consumidores chinos por los vehículos extranjeros de alta gama.
Pero hay varios desafíos importantes. Las marcas locales, especialmente en el segmento de vehículos eléctricos, continúan ganando cuota de mercado, lo que está transformando la dinámica del sector.
Al verse menos directamente afectados por las últimas medidas comerciales, fabricantes alemanes como Mercedes-Benz y Porsche podrían ganar protagonismo en el mercado. Aun así, en un contexto de tensiones crecientes, cualquier avance potencial para las marcas europeas estará marcado por una competencia cada vez más intensa y un entorno de creciente incertidumbre.
*Rendimientos pasados no implican resultados futuros.