Los índices asiáticos acompañan a Wall Street en su descenso
La negociación de acciones esta semana ha comenzado con algunos signos poco alentadores. Mientras que, en el momento de redactar este artículo, aún no ha sonado la campana de apertura en Wall Street, los índices asiáticos muestran señales de sufrimiento al otro lado del Pacífico. Algunos analistas apuntan a la política monetaria agresiva de la Reserva Federal como causa de estas caídas.

Las acciones de Japón y Hong Kong caen
Los inversores de acciones en las bolsas de Asia Oriental parecen estar en un estado de ánimo poco entusiasta esta mañana. Por el momento, el índice Nikkei de Tokio (Japan 225) ha cerrado con una caída de más del 2,6%, mientras que el índice Hang Seng (Hong Kong 50), con sede en Hong Kong, registra un descenso general de más del 0,8%.
Si bien los problemas económicos que emanan de la nación más poblada del continente en su lucha por contener las infecciones del COVID-19 han acaparado los titulares de varios medios periodísticos financieros a lo largo de este año, esta vez, el problema principal podría provenir de Estados Unidos.
En general, las economías asiáticas dependen en gran medida de las exportaciones a otros países, como Estados Unidos. Por ello, si el endurecimiento monetario condujera a una desaceleración económica, o incluso a una recesión, es lógico que los consumidores estadounidenses reduzcan su demanda de bienes no esenciales como los que importan de Japón o China.
La causa próxima de este nerviosismo económico puede provenir de un discurso pronunciado por el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, en Wyoming el viernes 26 de agosto. Aunque el desempleo en Estados Unidos se encuentra en el nivel más bajo de los últimos cincuenta años, hasta ahora los principales responsables de la política monetaria estadounidense no han sido capaces de frenar la inflación y llevarla a la tasa anualizada "ideal" del dos al tres por ciento. En consecuencia, el Comité Federal de Mercado Abierto, según Powell, podría verse obligado a continuar con su senda de fuertes subidas de los tipos de interés, lo que podría dar lugar a un crecimiento más lento y a despidos generalizados a corto plazo.
Wall Street desciende de cara al fin de semana
Es posible que los principales índices asiáticos están respondiendo ahora a la clara declaración de prioridades de Powell, pero continúan el camino recorrido por Wall Street al cierre de la semana pasada. El viernes pasado, quizás reaccionando a la creciente sensación de que los tipos de interés altos están aquí para quedarse durante algún tiempo, los operadores de Nueva York se lanzaron a la venta.
Al cierre de la semana pasada, el S&P 500 ( EE.UU. 500) había bajado casi un 3,4%, el Dow Jones Industrial Average ( EE.UU. 30) un 3%, y el Nasdaq ( EE.UU. 100), de gran peso tecnológico, algo menos del 4%. Parece que tanto los operadores como los inversores están mostrando una mayor aversión al riesgo, ya que aún falta mucho por descubrir.
Jerome Powell y sus colegas se encuentran entre la espada y la pared; mientras que las tasas de inflación tan elevadas exprimen el bolsillo de los consumidores, una desaceleración económica en Estados Unidos provocada por los tipos de interés puede resultar poco atractiva para el ciudadano medio. Sin embargo, parece claro que la principal prioridad de la Reserva Federal en estos momentos es evitar que las tasas de inflación se enquisten, lo que podría cambiar el comportamiento de los precios tanto del productor como del consumidor y mantenerlos más altos durante más tiempo. Queda por ver si la política monetaria estadounidense puede lograr el equilibrio adecuado entre la ralentización de la inflación y el freno del mercado en general, y cómo reaccionarán las acciones de todo el mundo a estos esfuerzos.