Qué hay detrás de la caída de Wall Street
El martes 21 de febrero, Wall Street registró los peores resultados en lo que va de año, con los tres principales índices cerrando más de un 2% a la baja. El más perjudicado fue el Nasdaq (US-TECH 100), de gran peso tecnológico, que cerró con un descenso del 2,5%, hasta 11492,30. Curiosamente, el Dow Jones (USA 30) borró todas las ganancias que había obtenido durante el año 2023. Los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE.UU. subieron, con el índice de referencia a 10 años aumentando casi hasta el 4,0%, alcanzando la tasa más alta desde principios de noviembre del año pasado. La subida de los rendimientos contribuyó a un repunte del "índice del miedo", con el índice de volatilidad (VIX) cotizando al alza.

Tanto el Dow Jones como el S&P 500 (USA 500) registraron la peor sesión desde el 15 de diciembre del año pasado. Todos los sectores se vieron afectados, pero el de consumo discrecional registró el peor comportamiento, arrastrando a los índices al caer un 3,3%. Además, algunos de los grandes nombres del mercado bursátil, en particular del sector tecnológico, se vieron afectados por el descenso general. Así, Tesla (TSLA), Amazon (AMZN) y Alphabet (GOOG) cayeron un 5,2%, un 2,6% y un 2,6%, respectivamente.
Los mercados, preocupados por el "más alto por más tiempo" de la Fed
Dos factores principales podrían haber influido en los mercados. En primer lugar, la reciente publicación de los resultados de un par de empresas minoristas, que suscitaron inquietud sobre la salud de los consumidores estadounidenses, y en segundo lugar, una posible subida de los tipos de interés. Los inversores interpretaron que el repunte de la actividad empresarial en febrero significaba que los tipos de interés probablemente se mantendrían más altos durante más tiempo, en un esfuerzo por controlar la inflación.
S&P Global informó de que el índice de compras de los fabricantes (PMI), un indicador de la actividad empresarial, mostró que el sector manufacturero estadounidense volvió a la expansión por primera vez en ocho meses. Muchos creen que la mejora de los datos del PMI se vio respaldada por la solidez del sector servicios. Además, los datos también pueden haber indicado que la economía estaba resistiendo los efectos de las subidas de tipos de la Reserva Federal, lo que se sumó a la narrativa de "más altos durante más tiempo". (Fuente:Yahoo Finance)
Los grandes minoristas dan débiles perspectivas
El martes, dos grandes minoristas estadounidenses, Walmart (WMT) y Home Depot (HD), dieron un tono ominoso a los mercados. Presentaron unas previsiones más débiles y advirtieron de que los consumidores podrían ser menos activos este año. Walmart, en particular, se considera un barómetro de la economía, dado su tamaño, y en esta ocasión se guió por debajo de las expectativas del mercado. Ambas empresas señalaron la incertidumbre en el gasto de los consumidores en el contexto de unas condiciones económicas más restrictivas. Además, el consejero delegado de Walmart llegó a advertir de que EE.UU. podría entrar en recesión.
Al mismo tiempo, las ventas de viviendas existentes en EE.UU. cayeron al nivel más bajo en más de 12 años, según datos de la Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios. Sin embargo, el ritmo de caída de los precios se moderó un poco, lo que permite albergar ciertas esperanzas de que se esté tocando fondo. Además, los precios de la vivienda también subieron al ritmo más lento desde 2012. Parece que los últimos datos de ventas minoristas y del mercado laboral propiciaron un reinicio de la trayectoria alcista de los tipos hipotecarios, ayudados por la expectativa de que la Fed siga subiendo hasta el verano.
El consenso de los analistas se contradice
Algunos analistas creen que el mercado se está viendo sacudido por la realidad de unos tipos de interés más altos en el futuro y que esta realidad provocó la subida de los rendimientos de los bonos y, posteriormente, la reacción de las acciones. Por ello, la atención se centra en la publicación de las actas del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) hoy, 22 de febrero.
Otros analistas afirman que la caída del mercado no se debió a un único acontecimiento y que es la culminación de los efectos de los recientes datos de ventas de viviendas existentes y PMI y de los mensajes de la Fed lo que está impulsando la caída. La reciente serie de datos mejores de lo esperado ha provocado un aumento de los rendimientos del Tesoro, lo que hace pensar a los analistas que el mercado bursátil está por fin recuperando el terreno perdido. (Fuente:CNBC)
La más sorprendente entre las expectativas de los analistas es la de Mike Wilson, de Morgan Stanley. Wilson cree que el mercado podría caer hasta un 26% en la primera mitad del año, ya que la prima de riesgo de la renta variable entra en una "zona de muerte". Parece que Morgan Stanley es uno de los más pesimistas entre los grandes bancos, ya que recientemente descartó un giro de la Fed, lo que contrasta con el consenso de que los mercados podrían seguir subiendo.
Conclusión
Los índices estadounidenses cayeron ayer por el temor de los inversores a que los tipos de interés se mantengan más altos de lo previsto, ya que la Reserva Federal intenta controlar la inflación. La caída se produjo después de que las cifras del índice PMI volvieran a la expansión, el último de varios indicadores que apuntan a que la economía sigue resistiendo, lo que contribuyó a que los participantes en el mercado revisaran al alza el punto en el que se espera que los tipos de los fondos de la Fed alcancen su punto máximo.