Viscofan, Endesa y Aena, listas para el temporal bursátil español
Cuando los mercados andan revueltos, los inversores expertos no entran en pánico: buscan oportunidades. Las bolsas están bajo presión, pero algunas compañías españolas como Viscofan [VIS.E], Endesa [ELE.E] y Aena [AENA.E] podrían ofrecer cierta protección en medio de la tormenta.
El IBEX 35 fue el índice con mejor comportamiento entre las grandes bolsas de la Unión Europea en el inicio de 2025, con un avance del 10,3% hasta el 11 de febrero. Ese arranque alcista reflejaba una creciente confianza de los inversores en la renta variable española, antes de que el ánimo global se enfriara y los mercados giraran a la baja en las últimas semanas.
A primera hora de hoy, las bolsas asiáticas acumulaban fuertes caídas: el Nikkei 225 de Japón retrocedía un 7,68% y el Hang Seng de Hong Kong perdía cerca de un 10%. El temor a una guerra comercial está arrastrando a los mercados internacionales, mientras Europa se prepara para posibles represalias en la reunión comercial de la UE prevista para esta jornada. (Fuente: DW)
En este contexto, los inversores tienden a buscar refugio en sectores defensivos como la alimentación, la energía o las infraestructuras aeroportuarias. En el caso de España, eso se traduce en nombres como Viscofan, Endesa y Aena.

Viscofan: envolturas cárnicas para tiempos inciertos
Viscofan, uno de los líderes mundiales en la producción y distribución de envolturas para productos cárnicos, ha registrado un crecimiento sostenido en los últimos cinco años, con una revalorización bursátil cercana al 28%. Esta mañana, sus acciones cotizaban en 64,6 euros.
La compañía cerró 2024 con un beneficio neto récord de 157 millones de euros, un 11,4% más que el año anterior. Es un nuevo paso dentro de una trayectoria claramente ascendente, iniciada en 2019 con unas ganancias de 106 millones.
Para 2025, las previsiones apuntan a nuevos máximos, con crecimiento estimado en ingresos, EBITDA y beneficio neto.
Endesa avanza con fuerza pese a la presión del mercado
Endesa comenzó 2025 con buen pie, con una revalorización del 12,5% en lo que va de año, aunque ha cedido parte de ese terreno tras las recientes correcciones bursátiles.
En 2024, la eléctrica obtuvo un beneficio neto de 1.890 millones de euros, un 154% más que los 742 millones registrados el año anterior.
Este impulso se apoya en el nuevo plan estratégico de Endesa para el periodo 2025-2027, que contempla la incorporación de 84 gigavatios de capacidad renovable, en línea con los objetivos de transición energética de la Unión Europea.
El plan también prevé una inversión bruta de 9.600 millones de euros hasta 2027.
Aena gana altura con el empuje del turismo
Las acciones de Aena suben un 16,4% en los últimos doce meses, en un entorno marcado por la reactivación del tráfico aéreo. En 2024, la compañía obtuvo unas ganancias de 1.930 millones de euros, un 18,6% más que el año anterior.
Ese resultado se explica, en gran parte, por el incremento del 9,2% en el volumen de pasajeros en sus aeropuertos en España, que representan el grueso de su facturación. Aena también opera el aeropuerto de Londres-Luton y gestiona varios activos en Brasil, aunque su negocio sigue centrado en el mercado nacional.
La tendencia apunta a más crecimiento. España recibió 94 millones de turistas internacionales en 2024, y el Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC) estima que en 2025 se podría alcanzar la cifra récord de 100 millones.
Conclusión
En un contexto marcado por la incertidumbre y la presión sobre los mercados, algunas cotizadas españolas están logrando desmarcarse gracias a sus resultados y a la solidez de sus modelos de negocio. Viscofan, Endesa y Aena no solo han entregado cifras destacadas en 2024, sino que operan en sectores donde el comportamiento de la demanda tiende a ser más resistente frente a los ciclos adversos.
Su enfoque principalmente nacional también actúa como contrapeso ante la inestabilidad internacional. Si bien ningún valor es inmune a los vaivenes del mercado, estos tres nombres ofrecen una visibilidad que los inversores empiezan a valorar cada vez más.
Su evolución dependerá, en última instancia, de cuánto se prolongue la tensión en los mercados globales.
*Rendimientos pasados no implican resultados futuros.