Trumponomics a los 100 días: Continúa la agitación arancelaria
Cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cumplió el martes 29 de abril su centésimo día en el Despacho Oval, muchos operadores e inversores echaron la vista atrás para ver cómo sus políticas comerciales han dejado huella en los mercados, y trataron de discernir los presagios de las tendencias venideras. Echemos un vistazo más de cerca a Trumponomics y la volatilidad que conlleva:

Latigazo bursátil
Los primeros 100 días de Donald Trump en el cargo, según algunos expertos, pueden haber estado marcados por la incertidumbre, no por el triunfo económico que el presidente estadounidense pregonó en un mitin en Michigan el martes 29 de abril. El S&P 500 se ha desplomado más de un 7%, lo que convierte la recta inicial de Trump en la más bajista para los mercados de cualquier mandatario estadounidense desde los años 70.
Trump y su administración han utilizado diferentes métodos para explicar este fenómeno. El presidente ha comparado la economía con un paciente que se recupera de una operación: dolor ahora, auge después. Los aranceles, según el presidente, traerán beneficios a largo plazo.
Una segunda explicación se ha centrado más en sectores específicos. Trump y el secretario del Tesoro, Scott Bessent, señalaron al sector tecnológico, a los beneficios de la sanidad e incluso a administraciones anteriores. Las ventas de la empresa china de inteligencia artificial DeepSeek, los malos resultados de UnitedHealth y las críticas al presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, han servido para contextualizar la caída de la economía estadounidense.
Aunque más del 60% de los estadounidenses poseen acciones, el equipo de Trump ha enmarcado los aranceles como una victoria para «Main Street», no para Wall Street. Sin embargo, una posible recesión generalizada probablemente afectaría por igual a los financieros neoyorquinos y al ciudadano medio.
A pesar de que el martes los valores del S&P 500 y del Promedio Industrial Dow Jones subieron casi un 0,6% y un 0,75% respectivamente, la tendencia general desde la toma de posesión de Trump sigue siendo volátil. Según muchos observadores expertos del mercado, las declaraciones de Trump no han logrado invertir un estado de ánimo del mercado cada vez más reacio al riesgo. En lugar de un arranque fulgurante, los principales índices han ido cojeando a lo largo de sus primeros 100 días. (Fuente: Yahoo Finance)
Los fabricantes de automóviles se toman un respiro
A pesar de las crecientes aprensiones, un sector de la economía estadounidense puede sentir cierto alivio tras el último giro en política económica del presidente. El martes, Trump firmó una orden ejecutiva a bordo del Air Force One que impide que se acumulen múltiples aranceles sobre los fabricantes de automóviles. A partir de ahora, pagarán solo el arancel más alto aplicable -ya sea sobre automóviles, acero, aluminio o incluso importaciones chinas vinculadas a la droga mortal fentanilo- y no todos a la vez. La orden ejecutiva también promete reembolsos por los próximos aranceles sobre piezas: hasta el 3,75% del valor de un coche fabricado en EE.UU. el primer año, reduciéndose al 2,5% el segundo.
Este cambio ha sido acogido con cautela por las Tres Grandes de Detroit, pero puede que aún no sea suficiente para convencer a los inversores. Las acciones de General Motors (GM) bajaron ligeramente ayer, un 0,5% al sonar la campana de cierre, lo que indica que, si bien la noticia fue positiva, no fue exactamente un cambio de juego. En cambio, las acciones de Stellantis (STLA) y Ford (F) subieron un 2,3% y algo menos de un 1,3%, respectivamente. Por el momento, siguen vigentes los elevados aranceles del 25% sobre los vehículos y piezas extranjeros, y la incertidumbre general en torno a la política comercial continúa acechando.
El equipo de Trump calificó la medida como una victoria para el empleo y la fabricación estadounidenses, y declaró: «Terminen sus coches en Estados Unidos, y ganarán.» Sin embargo, ciertos analistas sostienen que si bien los últimos cambios suavizan el golpe, las políticas proteccionistas del presidente siguen siendo probablemente motivo de preocupación para los principales fabricantes de automóviles. Queda por ver cómo se desarrollarán estos factores interrelacionados a lo largo de las próximas sesiones para las acciones automovilísticas, así como para el mercado en general.
Conclusión
Cuando el segundo mandato de Trump cumple 100 días, los mercados siguen volátiles. Aunque los fabricantes de automóviles pueden respirar algo más tranquilos, el escepticismo de Wall Street persiste. Con los vientos proteccionistas soplando todavía con fuerza, los inversores se ven abocados a navegar por un panorama volátil, en el que se desconoce en qué dirección girarán los mercados a continuación. Solo el tiempo dirá lo que nos depara el futuro.
*El rendimiento pasado no refleja resultados futuros.