Aranceles, tensiones y tecnología: ¿Qué mueve los mercados esta semana?
Los días 11 y 12 de junio, los operadores de todo el mundo reaccionaron a la última serie de acontecimientos en la saga en curso de Trumponomics. Veamos cómo los aranceles, las subidas de los precios al consumo y los desafíos geopolíticos están determinando las tendencias clave:

Los mercados asiáticos sopesan la política
Los índices asiáticos mostraron un comportamiento mixto el miércoles y el jueves, ya que los operadores reaccionaron a una complicada mezcla de optimismo comercial, inquietud geopolítica y señales inciertas desde Washington. Las últimas declaraciones del presidente Trump sobre política comercial -específicamente, su plan de enviar cartas a los socios comerciales en las que esboza los términos de los aranceles unilaterales- podrían haber contribuido a crear un clima de cautela. Su afirmación de que las naciones pueden «tomarlo o dejarlo» sugiere un retorno a tácticas más duras, incluso cuando las negociaciones con China parecen estar avanzando.
El anuncio se produjo tras las informaciones sobre un acuerdo entre Estados Unidos y China sobre un marco comercial alcanzado durante unas conversaciones en Londres, que inicialmente despertaron el optimismo. Trump declaró que el acuerdo estaba «hecho», pendiente de su aprobación y la del presidente Xi Jinping. Sin embargo, los escasos detalles publicados -junto con la decisión de China de levantar las restricciones a las exportaciones de tierras raras durante solo seis meses- pueden haber moderado las expectativas de un avance a más largo plazo. Además, Trump citó una tasa arancelaria del 55% sobre los productos chinos, que según las fuentes simplemente suma los aranceles existentes en lugar de introducir otros nuevos, lo que sigue suscitando inquietud en el mercado por la volatilidad del comercio.
En respuesta, la renta variable asiática se movió con cautela el 12 de junio. El Nikkei 225 japonés cayó más de un 0,6%, posiblemente lastrado por la fortaleza del yen y la debilidad de los valores tecnológicos locales. El Hang Seng de Hong Kong también perdió casi un 1,4% al cierre del jueves. La débil reacción puede reflejar el escepticismo sobre la durabilidad de cualquier acuerdo comercial. En Australia, el ASX 200 perdió un 0,3%, a pesar de la firmeza de los precios del oro y la energía.
Otros factores que influyeron en el mercado fueron los débiles datos de inflación de EE. UU. y las tensiones en Oriente Medio. En conjunto, estos factores podrían haber contribuido a moderar la confianza de los inversores, manteniendo por ahora a las bolsas asiáticas dentro de sus rangos a largo plazo. Centrémonos ahora en los motores del mercado:
El nerviosismo geopolítico desplaza al petróleo
Los precios del petróleo experimentaron volatilidad el jueves, ya que los inversores sopesaron el aumento de las tensiones geopolíticas en Oriente Próximo frente a las señales macroeconómicas más generales. En el momento de redactar este informe, el petróleo Brent (EB) bajaba un 2,4% y se situaba en torno a los 69,28 dólares por barril, mientras que el crudo (CL) había caído un 1%, hasta los 67,56 dólares. Este descenso se produjo después de que ambos índices subieran más de un 4% el día anterior, lo que situó brevemente al Brent por encima de la barrera de los 70 dólares por primera vez desde abril.
La repentina subida del precio a mediados de semana podría haberse debido en parte a los nervios del mercado ante una posible escalada entre Estados Unidos e Irán. La decisión del presidente Trump de trasladar personal de Irak y Bahréin antes de las conversaciones en Omán el domingo aumentó la incertidumbre. Trump reiteró la posición de su administración de que no se debe permitir que Irán desarrolle un arma nuclear, mientras que los funcionarios iraníes señalaron su disposición a tomar represalias si se les provoca. A pesar de la falta de una amenaza militar concreta, la tensión parece haber inyectado una prima geopolítica temporal en los mercados del petróleo.
Sin embargo, es posible que los mercados hayan reevaluado la situación sin un riesgo claro e inmediato para el suministro de petróleo, sobre todo de grandes productores como Irak. La relajación de los precios también coincidió con niveles técnicos de resistencia y tomas de beneficios entre los operadores.
En el frente macroeconómico, el último índice de precios al consumo de Estados Unidos mostró un modesto aumento del 0,1% en mayo, por debajo de las expectativas. Aunque la inflación subyacente aumentó un 2,8% interanual, los bajos precios de la energía y los inventarios previos a los aranceles parecieron frenar las presiones inflacionistas generales, por ahora. No obstante, hay indicios de que los costes podrían aumentar este año a medida que se apliquen los aranceles y se recupere la inflación de los servicios. La débil lectura del IPC podría dar a la Reserva Federal más razones para mantener el tipo en junio, aunque los mercados están atentos a señales de relajación de la política monetaria en septiembre. Con las tensiones en Oriente Próximo abocadas a un nuevo estallido, un repunte del precio del petróleo podría afectar también a las cifras del IPC en el futuro. (Fuente: Reuters)
Conclusión
Aunque el optimismo sobre los avances comerciales ofrece cierto alivio, los inversores siguen recelosos ante la volatilidad de los aranceles, la débil inflación y los focos geopolíticos. Ante las conversaciones clave que se avecinan y la fluctuación de los precios del petróleo, es posible que los mercados se mantengan a la espera hasta que surjan señales más firmes. Los operadores tendrán que esperar a ver cómo se desarrollan estos complejos factores en los próximos días para hacerse una idea más clara de la situación.
*El rendimiento pasado no refleja los resultados futuros