Volatilidad en los mercados ante las elecciones británicas
El Reino Unido celebrará el jueves 4 de julio sus primeras elecciones nacionales en casi cinco años, y los sondeos sugieren que el gobernante Partido Conservador, liderado por el Primer Ministro Rishi Sunak, podría perder votantes por "no cumplir sus promesas". Tras 14 años en el poder, los conservadores se enfrentan a una posible derrota, ya que se espera que el Partido Laborista gane con un margen de alrededor del 20%.
A falta de un día para que los británicos acudan a las elecciones, puede que la diferencia se haya reducido, según los sondeos, pero sigue siendo aproximadamente el doble del 22% de los conservadores, con los ultraderechistas reformistas muy cerca, con un 16%. Veamos más de cerca las elecciones generales en el Reino Unido y sus posibles efectos en los mercados:

Por qué elecciones anticipadas
El Primer Ministro Rishi Sunak convocó elecciones anticipadas el 23 de mayo con la esperanza de pillar "desprevenidos" a los laboristas de cara a enero de 2025, pero la campaña se ha enfrentado a múltiples retos. Los conservadores se han visto afectados negativamente por problemas económicos como la caída de los salarios reales, la alta inflación y los niveles récord de inmigración bajo su mandato. La migración neta se ha disparado y casi cuadruplica su nivel de 2019, a pesar de las promesas del Gobierno de reducirla.
Además, Sunak ha tenido problemas para conectar con los votantes debido a su inmensa riqueza, y también ha estallado un escándalo de apuestas en el que están implicados candidatos conservadores. La inminente derrota llega tras una década turbulenta para los conservadores en la que han pasado cinco primeros ministros, el Brexit, luchas económicas y escándalos políticos.
¿Qué dicen las encuestas?
Los resultados electorales hasta ahora muestran quién podría ganar, pero el tamaño de la mayoría laborista y la composición de la oposición son impredecibles. Muchos encuestadores afirman que los sondeos tendrían que equivocarse enormemente para que los conservadores obtuvieran la mayoría, aunque el número de escaños conservadores podría acabar siendo inferior al previsto.
Aunque se espera una victoria aplastante de los laboristas, la magnitud de la derrota de los tories depende de cómo voten los indecisos, que actualmente se sitúan en torno al 12%, con muchos antiguos votantes tories indecisos o que piensan votar a Reform UK (en español, Reformar RU). Si Reform obtiene mejores resultados de lo que sugieren las encuestas, podría provocar grandes cambios en el número de escaños y dificultar las interacciones con el Parlamento, pero también con la Eurozona. Por el momento, todos los sondeos apuntan a que Reform obtendrá siete escaños, frente a los 64 de los conservadores y los 484 de los laboristas.
El Partido Laborista, liderado por el posible nuevo Primer Ministro Sir Keir Starmer, va por delante en la mayoría de los sondeos de opinión tras centrar su campaña en el mensaje del "cambio". Prometió hacer crecer la economía, invertir en infraestructuras y convertir al Reino Unido en una "superpotencia de energías limpias". Si los laboristas obtienen una amplia mayoría y los conservadores pierden muchos escaños, podría producirse el mayor cambio en la política británica en décadas.
Puede que Sunak haya hecho una campaña dura e incluso insiste en que el resultado de las elecciones es aún incierto, pero los conservadores se han enfrentado a luchas y escándalos políticos. Sin embargo, insisten en que los laboristas tendrían que subir los impuestos de forma significativa para aplicar su programa, y los expertos también advierten de que los próximos años pueden seguir siendo difíciles para los laboristas. No obstante, tanto los comerciantes como los ciudadanos tendrán que esperar hasta mañana para conocer los resultados reales de las elecciones. (Fuente: The Wall Street Journal)
¿Cómo podrían reaccionar los mercados?
Las elecciones en el Reino Unido pueden haber aumentado la volatilidad de los mercados bursátiles a corto plazo, pero es posible que ahora se haya reducido, ya que las encuestas que muestran a los laboristas como claros vencedores ofrecen certidumbre. Aunque existen algunas correlaciones entre los partidos políticos y la evolución de los mercados bursátiles en el Reino Unido, los datos sugieren que pueden ser coincidentes más que causales.
Aun así, en mayo, cuando Sunak anunció las elecciones por sorpresa, el FTSE 100 (UK100) cayó un 0,3% mientras los mercados digerían la noticia. Por el contrario, la libra esterlina (GBPUSD) ganó terreno frente al dólar estadounidense (DX), ya que la convocatoria de elecciones anticipadas aportó cierta claridad a los mercados. Sin embargo, el índice británico FTSE 100 subió alrededor de un 5% en junio, al contrario que las maltrechas acciones francesas tras las elecciones anticipadas del presidente Macron.
Los analistas de JPMorgan (JPM) creen que una victoria de los laboristas en las elecciones será "netamente positiva" para los mercados financieros. Los analistas de MUFG, un banco de inversión japonés, también dijeron que una victoria laborista podría ser "más positiva para la libra". Sin embargo, señalaron que, aunque podría poner fin a la inestabilidad política, aumentaría las expectativas de un mayor gasto público.
Determinados valores pueden reaccionar al resultado de las elecciones en función de los anuncios políticos de los laboristas y de su posible impacto en el sector y la empresa. Por ejemplo, los laboristas prometieron construir 1,5 millones de viviendas y modernizar otros 5 millones en 5 años, aumentar sus inversiones en energía verde en 23.700 millones de libras e incrementar su gasto en defensa hasta el 2,5% del PIB, al tiempo que decidieron ampliar los impuestos extraordinarios a los productores de petróleo y gas. A nivel nacional, si el partido gobernante propone recortes fiscales significativos o "despilfarro fiscal", la libra esterlina podría debilitarse. Sin embargo, la mayoría de los analistas creen que quien gane las elecciones debe mostrar moderación fiscal, y sólo el tiempo mostrará cómo puede afectar esto a los mercados.
El camino a seguir
A pesar de que las elecciones anticipadas en el Reino Unido han reducido la incertidumbre del mercado, los inversores esperan que Starmer (si gana) no anuncie grandes cambios fiscales. Esto ha permitido a los inversores centrarse en los tipos de interés y la economía, aunque se espera cierta volatilidad en torno a los anuncios de los laboristas.
En su última decisión política del 20 de junio, el Banco de Inglaterra mantuvo los tipos de interés sin cambios en el 5,25%, a pesar de que el IPC se desaceleró hasta el objetivo del 2% en mayo. Afirmó que el calendario de las próximas elecciones generales del 4 de julio "no era relevante" para su decisión. Sin embargo, los analistas creen que el Comité quería evitar que se le viera tomando partido durante la campaña electoral. La decisión del BOE contrastó con la del BCE, que empezó a recortar los tipos. No obstante, los precios de los comercios británicos cayeron un 0,2% en junio, el menor ritmo de inflación anual desde octubre de 2021, lo que impulsó las esperanzas de recortes de los tipos de interés por parte del BOE.
Se espera que la caída de los tipos de interés reduzca los costes de endeudamiento del Gobierno y haga que los bonos del Reino Unido sean más atractivos, ya que incurriría en menores cargas de tipos de interés sobre su deuda. La minicrisis presupuestaria del mercado de bonos británico de 2022 provocada por los planes de recorte de impuestos del gobierno de Truss parece seguir pesando en el mercado y en las próximas elecciones, ya que es probable que los laboristas hereden altos niveles de deuda cuando lleguen al poder.
Algunos economistas han sugerido que una política de "remuneración escalonada" podría ahorrar al Gobierno más de 100.000 millones de libras al reducir los intereses pagados por las reservas de los bancos cuando el Reino Unido se enfrenta a una elevada emisión de deuda de 278.000 millones de libras para cubrir los costes del COVID y de la guerra de Ucrania. Sin embargo, existe un debate sobre si el Tesoro debe seguir proporcionando esta indemnización y pagar altos tipos de interés a los bancos por mantener reservas. La cuestión clave es si el nuevo Canciller estará dispuesto a aplicar esta propuesta.
La Canciller de Hacienda en la sombra por el Partido Laborista, Rachel Reeves, quiere dar a la Oficina de Responsabilidad Presupuestaria 10 semanas para preparar las previsiones antes del presupuesto laborista de mediados de septiembre, y que sólo las decisiones y acontecimientos inmediatos alteren los planes laboristas.
Conclusión
Las elecciones británicas del 4 de julio pueden tener implicaciones significativas para los mercados, ya que se espera que los laboristas se impongan a los tories. Los inversores pueden querer prepararse para posibles cambios en la política, aunque la mayoría de los analistas creen que la reacción del mercado no será sustancial dadas las expectativas de mantener la política fiscal prácticamente sin cambios. Aunque se espera volatilidad a corto plazo, los analistas consideran que una victoria laborista es positiva en términos netos, con la vista puesta en los efectos a largo plazo de los cambios aún desconocidos que anunciará el posible nuevo primer ministro. Sin embargo, todo esto son proyecciones y sólo el tiempo revelará lo que depara el futuro al Reino Unido y a los mercados financieros.